Miércoles 19 Enero 2022

Reseña Portada



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Los Rolling: una apuesta segura


  

Marisol Doucet Plaza


El hedonismo en bikini


  

R.A


Cuatro años de grandes conciertos


  

Juan Gabriel García


Lennon, Almería y todo lo demás


  

Federico Soria


La Fea que enamora


  

Guillermo Fuertes


Artesanos de seis cuerdas


  

Norberto Torres Cortés


Los Refugios de la Guerra Civil


  

María Rosa Granados Goya


Modernidad, quince años después


  

David Baños


El año fotográfico de Manuel Falces


  

Miguel Ángel Blanco Martín


El regreso de Ginés Parra


  

José Luis López Bretones


Sesión Continua


  

Yolanda Cruz


De Torres Jerez a Juan Luis de la Rosa


  

Alberto Gutiérrez


Ligero de equipaje como hijo de la mar


  

Antonio Fernández `Kayros´


Perfil de Manuel del Águila


  

Manuel Carretero




Artículos de este autor

Artesanos de seis cuerdas


2007 | Cultura



Artesanos de seis cuerdas


Si Almería culturalmente tiene alguna relevancia internacional, se lo debe entre otros motivos por ser el lugar de nacimiento del más célebre de los constructores de guitarra, Antonio de Torres Jurado (1817-1892). Otro guitarrero almeriense que también goza de fama internacional, nos ha dejado el pasado 2006. Prueba de ello, cuando impartí el curso “Introducción a la estética musical del flamenco” en la última Bienal de Arte Flamenco de Sevilla, tuve como alumna a una periodista holandesa que me entregó el último número de TABLAO, revista de flamenco (¡y en flamenco!) que se edita en Holanda, con un amplio reportaje sobre Gerundino Fernández con motivo de su reciente fallecimiento. Recordar la tradición de construcción de guitarras en Almería y ubicar en ella a Gerundino Fernández es lo que haremos a continuación, a modo de modesto homenaje. Indicaremos por otra parte que el Aula de Flamenco del IEA ha programado entre sus actividades 2007 la conferencia “Gerundino Fernández y la construcción de guitarras en España durante el siglo XX” , que impartirá en abril el especialista Eusebio Rioja en la peña flamenca de su entrañable barrio del Quemadero, la peña “El Morato”.

La construcción de guitarras en Almería

Entre los constructores de guitarra de cierta relevancia en Almería y que confirman la existencia de cierta tradición local, destacan Joaquín Ruiz, ebanista nacido en Almería en 1804, ubicado en la capital en la calle Pizarro en 1837, y viviendo con su mujer Rafaela Ramírez en 1849 en la calle Mariana. Se conserva en una colección privada una guitarra suya fabricada en 1848. En 1807 nace Andrés García cuyo taller aparece en 1849 en la calle Arráez de Almería. De Joaquín Alonso se conserva una guitarra de 1873 donde la etiqueta lo señala como “discípulo de Antonio De Torres” y la ubicación de su taller en la calle de la Alcazaba. Pero es sobre todo la dinastía de los Moya la que ha perdurado en la memoria del gremio. Melchor de Moya (1830-1891) firma su primera guitarra en 1848 y enseña el oficio a sus hijos Juan Moya Martínez (Almería, 1859-¿?) y Andrés Moya Martínez (Almería, 1861-¿?), ambos anunciados como “Hijos de Melchor Moya” en las etiquetas de su periodo en la calle de Granada nº 25 y posteriormente “Moya Hermanos” con el taller en la calle de Granada nº 1. Miguel  Moya Redondo (Almería, 1846-¿?) aparece ubicado en la calle Real del Barrio Alto en 1892 y su hijo Juan Moya Castillo (Almería, 1875-1937) en 1910 en la calle Caravaca en Almería. La relación entre Torres en su segunda época, la de su regreso a la Cañada de San Urbano, y los Moya fue estrecha, autorizando el maestro a Miguel Moya Redondo rubricar “discípulo de Antonio de Torres” en sus etiquetas. 

 Miguel Gonzalez Abad, Miguel “El Cojo” (Almería, 1906-1989) constituye el eslabón entre los Hermanos Moya y Gerundino Fernández en la fabricación almeriense de guitarras. Constructor de instrumentos clásicos y flamencos, es sobre todo en esta última especialidad que Miguel “El Cojo”, apodo popular después de un accidente, ha destacado, así como en la fabricación de bandurrias. Sus guitarras eran bastante solicitadas y parte de su producción está en Méjico, Inglaterra y Francia. Estuvo en activo hasta los ochenta años y murió el 19 de junio de 1989. Su hijo Juan Miguel González Abad continúa el oficio que aprendió con su padre y está considerado como uno de los diez mejores guitarreros en España hoy.

Gerundino Fernández García

Gerundino Fernández García nace el 10 de mayo de 1931 en el seno de una familia humilde y numerosa. Inicialmente carpintero-ebanista, oficio que aprendió desde niño y que desempeñó hasta 1956, por problema de falta de trabajo decide consagrarse a su pasión de adolescente, la construcción de guitarras. Ayudado por su hermano Eladio, enriquece su formación autodidacta con numerosas visitas al taller de Miguel González “El Cojo”. Apreciamos nítidamente de esta manera cual ha sido el hilo conductor nunca roto de la construcción de guitarras en Almería desde Antonio de Torres. Constructor de guitarras clásicas, flamencas y de bandurrias, el reconocimiento lo consigue sobre todo por sus “Gerundinas”, sus guitarras flamencas. En su reciente diccionario de constructores de guitarras “The vihuela guitar and the spanish guitar. A dictionary of the makers of plucked and bowed musical instruments of Spain (1200-2002)” (The Sanguino Press, Guijosa, 2002), José Luis Romanillos señala en la voz Fernández García, Gerundino la fabricación de más de 700 guitarras hasta la fecha 1998. Indica además entre otros datos los dos primeros premios que consiguió en 1988 en el IVº Concours Internacional des Maîtres Guitariers, UNESCO, París, que confirmaron el prestigio internacional que ya tenía. No apunta sin embargo otro primer premio internacional que consiguió en Ronda en 1978, quizá menos relevante, y que recoge Pepe Segura “El Calero” en su monografía “Cuerpo y alma. Guitarreros de Almería, 1817-1999” (Federación Provincial de Peñas Flamencas, Almería, 2000). Profesionales del flamenco como Pedro Bacán, Paco del Gastor, José Luis Postigo, Vicente Amigo en su juventud, Juan Martín, Joaquín Amador (marido de Manuela Carrasco y hermano de la Susi), Tomatito, Raimundo Amador, Paco Peña, etc. han utilizado y siguen utilizando sus guitarras en conciertos y grabaciones. Es sobre todo el guitarrista cordobés afincado en Londres Paco Peña, con una dilatada carrera internacional en paises de habla inglesa, profesor de guitarra flamenca en el Conservatorio de Róterdam (Holanda) y de numerosos alumnos ingleses (entre ellos el primer ministro Tony Blair que posee una Gerundina), el que más ha contribuido en la difusión internacional del nombre de Gerundino. Casi toda su extensa discografía solista la ha realizado con guitarras del taller de la calle Buenavista nº 4, como rubrica en los créditos. Famosa por otra parte era la Gerundina con medio golpeador blanco que utilizaba Pedro Bacán en sus actuaciones públicas y grabaciones, hasta que se la robaron. Famoso también es el cariño que le tiene a su intrumento de clavijeros antiguos el ex Pata Negra Raimundo Amador, hasta tal punto de titular uno de sus CDs “Gerundina” (Universal, 1995). Si Tomatito posee varias Gerundinas en su colección particular de unas 40 guitarras, entre 1980 y 1984 utilizó en sus grabaciones y recitales una de clavijeros, que se puede escuchar en los acompañamientos de esta época, entre ellos en el disco “Sacromonte” (Zafiro, 1982) de Enrique Morente.  

Gerundino Fernández falleció el año pasado, viudo desde que perdió a su mujer Josefa Llamas en 1996, aquejado de varias dolencias, entre ellas una progresiva sordera que casi imposibilitaba la comunicación con él y lo aislaba progresivamente, fiel a su vida bohemia y libre, a su afición por el flamenco junto a sus amigos de la peña flamenca Los Tempranos.  

Solo un deseo en esta época de Reyes para terminar: que el sueño de José Luis Romanillos, desarrollar una escuela taller de construcción de guitarras en la Casa-Museo Antonio de Torres para transmitir de generación en generación toda la sabiduría adquirida en este oficio en Almería desde el maestro de La Cañada, se haga un día realidad, y que de esta manera el nombre y el buen hacer de Gerundino Fernández perdure en la memoria de todos como referencia obligada en la construcción de guitarras.


 

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Este artículo fue publicado originalmente en el Anuario Crítico de Almería 2007, en la sección Cultura


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