Miércoles 16 Octubre 2019

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‘Exodus’, el regreso de Hollywood a Almería


La estrecha relación del cine con la provincia de Almería vivió en 2013 uno de sus capítulos más memorables con el rodaje de Exodus, una de las superproducciones más importantes de los últimos años en el ámbito mundial que, bajo la batuta de un cineasta de la talla de Ridley Scott, materializó la mayoría de sus exteriores en diferentes paisajes almerienses.

Este rodaje elevó a la provincia a la primera página de las noticias cinematográficas del país, con una enorme repercusión internacional y, por primera vez en muchos meses, Almería no aparecía en periódicos e informativos asociada a un suceso negativo, sino que se hablaba de ella desde un punto de vista amable, como uno de los mejores lugares del mundo para hacer cine.

Tal afirmación constituye un lugar común de la cultura popular ligado a Almería, gracias a su esplendoroso pasado con casi medio millar de producciones audiovisuales rodadas en sus paisajes con títulos tan célebres y universales como Lawrence de Arabia, El bueno, el feo y el malo, Patton, El viento y el león, Conan, el bárbaro o Indiana Jones y la última cruzada, por citar tal vez los más populares.

Pues esta historia, que en los últimos lustros se había enfriado, despertó del letargo con el rodaje más colosal del cine mundial de los últimos años. Exodus, que narra la vida de Moisés, y cuyo título de estreno finalmente será Exodus. Gods and kings, se rodó en diferentes paisajes almerienses a partir del 22 de octubre y a lo largo de un mes. Los escenarios elegidos fueron varios puntos del desierto de Tabernas, uno de ellos el mítico oasis que ya apareció en Lawrence de Arabia; las canteras de mármol de Macael, uno de los paisajes autóctonos más representativos de la provincia pero prácticamente inédito en el cine; Rodalquilar; y un impresionante e inmenso decorado con varios escenarios que se construyó en la zona conocida como El Chorrillo, Sierra Alhamilla, en el término municipal de Pechina, como principales localizaciones.

A finales de julio de 2013 la prensa informó sobre el inminente rodaje de Exodus y, al mismo tiempo, comenzaban los trabajos de preproducción que, por la naturaleza de la película, junto con el rodaje y las responsabilidades posteriores como el desmontaje de los escenarios, permaneció en Almería durante casi medio año.

Ridley Scott, reputado director con una dilatada experiencia en películas de estas características y al que se le deben cintas tan recordadas como Alien, el octavo pasajero, Blade runner o Gladiator, entre muchas otras, capitaneaba un equipo que en algunas ocasiones llegó a contar con más de 4.000 personas. El reparto brillaba a la misma altura con Christian Bale como Moisés, Joel Edgerton en la piel de Ramsés, y Aaron Paul o Ben Kingsley en papeles principales.

El caso de Aaron Paul merece mención aparte. El joven actor, conocido en todo el mundo por su personaje de Pinkman en la magistral serie Breaking bad, se hizo muy popular entre los almerienses por su carácter afable y animoso, que contrastaba con la discreción de algunos de sus compañeros de reparto. Se dejó ver por muchos locales de la ciudad y se fotografió con decenas de personas. Paul ha reconocido en varias ocasiones su pasión y amor por Almería a través de las redes sociales con declaraciones tan elocuentes como: “Te echo de menos y te quiero Almería”, o más recientemente: “Querida España. Sólo quería decir que echo de menos Almería mucho más de lo que podríais imaginar. Gracias por ser un lugar tan bello”.

Los castings para seleccionar figurantes consiguieron convocar a más de 30.000 personas entre las pruebas que se llevaron a cabo en Macael, Pechina, Almería, Roquetas de Mar y El Ejido. Datos que hablan por sí solos de la capacidad de convocatoria y repercusión social de Exodus. El perfil de figurante estaba muy claro: personas de tez morena (caucásicos, árabes, subsaharianos), muy delgadas, sin tatuajes ni tintes en el pelo. A pesar de estas indicaciones era muy fácil encontrar en las interminables colas a personas que no cumplían estos requisitos, con lo que las anécdotas en este capítulo se sucedieron por docenas.

Impacto económico y laboral

Resulta muy difícil cuantificar el impacto económico en cuanto a inversión y creación de empleo que propició el rodaje de Exodus en la provincia de Almería. En este sentido, y para hacernos una idea lo más ajustada posible a la realidad, podemos citar las estimaciones de la Andalucía Film Commission, entidad que resultó clave para la cristalización del rodaje de Exodus en Almería y cuyos responsables acompañaron a Ridley Scott y su equipo en la selección de localizaciones por paisajes andaluces.

Andalucía Film Commission cifró el gasto en alojamiento, con unas 16.000 pernoctaciones y 3.600 contrataciones entre personal técnico y eventuales, en más de dos millones de euros, a lo que hay que sumar el capítulo de alquiler de vehículos y carburantes cuantificado en casi dos millones y medio de euros. Si a estos números sumamos nóminas, dietas, materiales para los decorados y los gastos que los trabajadores realizaron en su tiempo libre, hablamos de varios millones de euros más invertidos en Almería por la producción que Andalucía Film Commission calificó como “el rodaje más importante de España en los últimos 20 años”.

Otro dato significativo, aunque pudo ser circunstancial, lo encontramos en las cifras de paro en la provincia de Almería, que curiosamente en los periodos de mayor incidencia del rodaje, sin actividad turística a diferencia de otras épocas, descendieron considerablemente, con una bajada del 4,7 por ciento en octubre, la mayor caída nacional en esa fecha.

Muchos almerienses anónimos contribuyeron, desde la profesionalidad de su trabajo, a hacer realidad el rodaje de esta película en la provincia, demostrando que Almería está de sobra capacitada para afrontar y acometer con éxito proyectos de esta magnitud, tal y como ocurrió en el pasado. A pesar de esta realidad siguen existiendo innumerables trabas de otra naturaleza que impiden una fluidez absoluta de los equipos de producción, una de estas estriba en las sempiternas nefastas comunicaciones de la provincia, reivindicadas desde diferentes esferas pero que siempre quedan en la inacción.
Desde figurantes, a puestos de mayor responsabilidad en otros departamentos como especialistas, transportes, dirección artística, construcción de decorados, vestuario o producción, fueron cientos los almerienses que se involucraron en esta gran superproducción, que volvió a colocar en el mapa del cine mundial a la provincia de Almería como inmejorable escenario natural para hacer cine. Y esto sin contar hoteles o establecimientos hosteleros y empresas de diferentes servicios que prestaron sus servicios de forma indirecta.

Desde entonces Almería suena con más fuerza como posible decorado de otras producciones internacionales. Para próximos meses se espera la confirmación de nuevos rodajes colosales que darán continuidad a un magnífico 2013, al que además de ‘Exodus’ hay que recordar el rodaje de ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’, de David Trueba, película ambientada en la Almería de 1966 que rememora la visita de John Lennon a la provincia para protagonizar ‘Cómo gané la guerra’, de Richard Lester. ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’ se erigió en la triunfadora de los Goya de su año con 6 estatuillas, incluidas las de Mejor Película y Director.

A partir del 5 de diciembre de 2014 el público podrá comprobar en las salas de cine el resultado artístico de Exodus. Gods and kings, y descubrir cómo ha quedado inmortalizada Almería en esta película que ha traído una renovada ilusión por el cine a la tierra del Indalo. La provincia desfilará una vez más por las pantallas de todo el mundo gracias a una superproducción.

El nombre de Ridley Scott se suma a una inacabable lista de genios del séptimo arte que encontraron en Almería el escenario perfecto para dar vida a sus fantasías. David Lean, Sergio Leone, Franklin J. Schaffner, Michelangelo Antonioni, John Milius, Steven Spielberg..., supieron apreciar el potencial de la árida Almería para sus películas.

El contexto actual nada tiene que ver con el de los años sesenta y probablemente resulte muy difícil que hoy día se repita el aluvión de cintas que se rodaban en Almería en aquella época. Independientemente de esta circunstancia, ‘Exodus’ confirma que la provincia de Almería continúa ligada al séptimo arte y que nunca ha dejado de ser tierra de cine. Muy pocos lugares en el mundo pueden presumir de esta historia, una aventura de la que aún quedan muchos planos por rodar.

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Este artículo fue publicado originalmente en el Anuario Crítico de Almería 2014, en la sección Cultura


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