Miércoles 11 Diciembre 2019

Frente al ordenador. 

Así es como nos encontramos a diario los profesionales de medios de comunicación. Tenemos que escribir para locutar, subir a la web o llevar a imprenta aquello que los espectadores o lectores encontrarán en televisión, radio, periódicos e Internet. 

Un proceso que, cada vez, es menos sencillo. Durante ese período de tiempo se reciben llamadas, visitas a la mesa de personas de ‘rango’ superior que tratan intervenir en nuestro trabajo, etc. El periodista quisiera, entonces, encontrarse en una burbuja, mantenerse aislado y no sufrir interferencias que mermen la finalidad y objetivo que se persigue: informar, y bien. 

Aunque encontremos esos factores externos que tratan de interponerse entre el profesional y su ordenador, debemos obviarlos, espantarlos como si de una mosca que no para de molestar se tratase y continuar con nuestro cometido. Volver al origen de este trabajo y reducir todo aquello que disminuya la fuerza del mensaje entre el emisor y el receptor. 

Escribir, leer, volver a escribir, releer y dar por concluido nuestro texto cuando sólo nosotros estemos seguros de ello, con responsabilidad y profesionalidad. De eso sólo sabemos los periodistas.





febrero


Este artículo pertecene al mes febrero del anuario de 2011 |  Pulsa aquí para consultar titulares de febrero  | Ir a portada

Verdugos dentro de casa



Tan sólo tres días de diferencia separaron en febrero de 2010 dos sucesos y en ambos casos los verdugos convivían con las víctimas. En la pedanía de El Mayordomo, en Sorbas, la Guardia Civil encontró el día 15 los cuerpos sin vida de dos mujeres de 67 y 36 años de edad y de una niña, de cuatro, en el interior de un cortijo. La investigación apuntó a que una de las víctimas fue la que acabó con la vida de las otras: su madre e hija para, posteriormente, quitarse la vida. Sorbas decretó varias jornadas de luto oficial y transcurrido ese tiempo, el día 18 Almería se sobresaltaba ante un nuevo suceso. En esta ocasión, de violencia machista. La víctima tenía 26 años. Su verdugo tenía 31 años y le asesinó de un navajazo en el dormitorio después de mantener, según testigos, una discusión. La hermana del homicida fue quien avisó a la policía de lo ocurrido.




Si desea realizar un comentario sobre este artículo, recuerde hacerlo siendo respetuoso. Su comentario será validado por el administrador del sitio y publicado siempre que no sea ofensivo para el autor o lector de este artículo.


Autor

Web

Correo

Texto


Los textos recogidos en esta edición digital pertenecen a las ediciones publicadas, en sus respectivos años, del Anuario Crítico de la Asociación de Periodistas y Asociación de la Prensa de Almería | Para ponerse en contacto con nosotros o notificar algún tipo de abuso realizado en los comentarios de los textos publicados, puede escribir a nuestro email info@anuariocritico.es | También puede visitar nuestra web
Página subvencionada por la Diputación Provincial de Almería
Asociación de Periodistas | Asociación de la Prensa de Almería | Pz. San Sebastián, 5, G. Comercial Edf. Concordia, 1,1. 04003 Almería. | © Copyright 2009